Hoy se estrena en los cines de Guatemala Minecraft: La película, la esperada adaptación del icónico videojuego. En esta aventura, seguimos a un grupo de personajes que se adentran en el mundo cúbico de Minecraft, enfrentando sus maravillas y peligros en un viaje lleno de referencias para los fans de la franquicia.
Lo bueno de la película
Jason Momoa brilla en su papel como un musculoso gamer caído en desgracia, aportando carisma, humor y protagonizando las mejores secuencias de acción. Su actuación es, sin duda, el alma de la película. Por otro lado, Sebastián Hansen y Emma Myers logran destacar, aunque su tiempo en pantalla es limitado.
Uno de los puntos más fuertes de la película es el diseño del mundo de Minecraft. La manera en que trasladaron el videojuego a la gran pantalla es creativa y visualmente impactante. Se nota que la producción estuvo pensada para el fandom, con múltiples referencias tanto a la comunidad como a los objetos del juego. En definitiva, la película cumple con su propósito de ofrecer una aventura sencilla y entretenida para toda la familia.
Lo malo
El tono infantil es tanto una ventaja como una desventaja. Por momentos, la película deja mucho que desear en cuanto a profundidad y desarrollo de personajes. Jack Black, a pesar de su talento, se siente exagerado en algunas escenas, y aunque Emma Myers y Sebastián Hansen hacen su mejor esfuerzo, otras actrices como Danielle Brooks y Jennifer Coolidge resultan desaprovechadas, sin aportar mucho a la historia.
Por otro lado, aunque el mundo de Minecraft es visualmente atractivo, en varias escenas se nota el uso excesivo de sets y pantallas verdes, lo que puede restarle inmersión a la experiencia.
En conclusión, Minecraft: La película es una opción entretenida para los más pequeños y para los fans del juego, pero quizás no logrará conquistar a todos los espectadores.